Existen diversos tipos de recubrimientos resistentes a altas temperaturas, entre los que utilizamos principalmente recubrimientos de aleaciones y cerámicas. Para algunos clientes, la cerámica suele considerarse especialmente resistente al calor, pero debido a las particularidades estructurales de estos recubrimientos y a la composición química de los materiales, no todas las cerámicas pueden soportar temperaturas muy elevadas. Los principales recubrimientos resistentes al calor que utilizamos son los siguientes:
1. Recubrimiento de cromo carbonizado
2. Recubrimiento de aleación de alta temperatura basado en cobalto
3. Recubrimiento de aleación de níquel a alta temperatura
4. Recubrimiento de alúmina
5. Recubrimiento de zirconio oxidado
Cada uno de estos recubrimientos tiene un entorno de uso específico, y seleccionamos soluciones de recubrimiento razonables y con buena relación calidad-precio según las condiciones de uso del producto del cliente y su capacidad presupuestaria. Aquí, cuando hablamos de temperatura elevada, generalmente nos referimos a temperaturas superiores a 500 °C, y la base para elegir estos recubrimientos es principalmente:
1. ¿Se utiliza a largo plazo en condiciones de alta temperatura?
2. ¿Ocurrirán situaciones frecuentes de calentamiento y enfriamiento (es decir, vibraciones térmicas)?
3. ¿Existe corrosión por ácidos, álcalis o sales en las condiciones de uso?
4. ¿Existe desgaste considerable durante el uso?
5. ¿Existe enfriamiento durante el uso?
Elegir un recubrimiento es como un médico que prescribe medicamentos: cada enfermedad requiere un tratamiento diferente, y aunque el mismo medicamento se administra de distintas formas, sus efectos pueden variar considerablemente. Siempre nos hemos esforzado por ofrecer una mejor experiencia a nuestros clientes, y alargar la vida útil de sus productos es siempre nuestra dirección principal.